Gerardo Viloria Varela
CALDERÓN, ¿OBRA TEATRAL?
Ejercicio del Poder
En estos tiempos difíciles por los que la nación atraviesa, el imperativo por la verdad cobra un acentuado clamor.
Comentamos lo siguiente en razón que en ocasiones recientes el presidente de la República, FELIPE CALDERON HINOJOSA, ha adoptado -en actos públicos- actitud donde da la impresión que estamos frente a una obra teatral.
Un claro ejemplo de ello, se dio cuando durante la entrega de ayuda, como parte del programa “Oportunidades” de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), en San Luis Potosí, una mujer reconvino al presidente FELIPE CALERON el por qué del retraso en la entrega de cobijas.
Los cuestionamientos fueron por varios minutos y, ante la insistencia de la mujer, el presidente
CALDERON terminó increpándole cuál era su ocupación y a cuánto ascendían sus ingresos mensuales. La mujer dijo ser profesora y ganar unos “cuatro mil pesos quincenales”. El Presidente, entonces, le llamó la atención, le pidió que lo dejara “detrás de la raya” seguir trabajando, pues “Oportunidades” “es para quienes ganan menos de cuatro o cinco salarios mínimos” y ella no tenía por qué reclamar ese apoyo.
Tras esta postura contundente, un aluvión de aplausos ensalzando al presidente y su apertura al diálogo.
Ante esto, cabe la pregunta ¿Es apropiada la conducta del Ejecutivo? Lo anterior, sin poner a discusión si el reclamo era procedente o no, ni tampoco descalificar el trabajo del Gobierno, sino la protesta presidencial.
Es oportuno señalar que van dos ocasiones en este año que a los interpelantes les toca regaño, pero no son cuestionados, molestados ni desaparecidos por elementos del Estado Mayor Presidencial, como le ocurrió al premio nacional de la juventud 2008, ANDRES GOMEZ.
Ahora bien, independientemente que el presidente obtuvo frutos inmediatos a su favor con esa postura, es de resaltar que es lamentable que los dos últimos presidentes panistas, VICENTE FOX y FELIPE CALDERÓN se tomen libertades de lenguaje ya que sus expresiones no tienen el mismo peso que las de un ciudadano común. CALDERÓN tratando de comunicarse con palabras llanas, dejar de lado el discurso clásico, su autoritarismo e intolerancia; decide inscribirse en el club de la espontaneidad.
Pero, al no distinguir entre el gato y la liebre, con su nuevo desplante oratorio, así como su autismo político, la ligereza de su razonamiento lo conlleva a que el colectivo social lo perciba -ahora- como Chabelo hablando con sus “cuates”.
ALFONSO DURAZO, quien fuera secretario particular de LUIS DONALDO COLOSIO y VICENTE FOX, en el nuevo libro de JULIO SCHERER GARCIA, “Calderón de cuerpo entero”, señala: “La biografía política de Felipe Calderón lo ubica como un hombre desconfiado y arrogante que subordina su inteligencia a lo visceral y a lo inmediato.Es un sujeto de temperamento primario, se conduce por impulsos, no por razonamientos”.
Ante esto, es importante ratificar que el origen de nuestros males se encuentra en una excesiva concentración del poder presidencial que da lugar a decisiones equivocadas, a los abusos y a los excesos.
(*) Periodista
gviloria@imagenpolitica.com

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